lunes, 25 de agosto de 2008
Cervantes transgresor
Cervantes transgresor.pdf Download
miércoles, 20 de agosto de 2008
"Los amigos y los enemigos de Cervantes"
Los
amigos y los enemigos de
Cervantes*2
1. En vida, Miguel de Cervantes contó con amigos y enemigos de peso en el medio cultural. Se sabe que de los primeros recibió cierto apoyo y exiguos favores y que con los segundos mantuvo relaciones tensas y hostiles. Lo que aquí interesa, sin embargo, es que Cervantes llevó al terreno de la escritura los debates literarios sostenidos con determinados personajes connotados del momento. Así, un buen número de prólogos que preceden a sus obras más que ornatos se convierten en la arena en donde el escritor dirime controversias con algunos de sus contemporáneos. En varios, los amigos y los enemigos cumplen su cometido al servicio de estas querellas. Tales Prólogos son el de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605),3 el de las Novelas ejemplares4 (1613), el de la Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615) y el de Los trabajos de Persiles y Segismunda5 (1617). En el de La Galatea6 (1585), aunque campo de debate literario, Cervantes aún no hace uso de las figuras del amigo y el enemigo, y en el de las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados7 (1615), si bien se menciona a ciertos amigos, éstos no desempeñan el papel que aquí nos interesa, sino el de haber sostenido con el dramaturgo una conversación sobre el teatro español, tema del Prólogo. El del Viaje del Parnaso8 (1614) es muy breve y carece de estas características.
2. Los amigos de los prólogos cervantinos -construcciones ficticias, invenciones de que se vale el escritor con diversos propósitos- participarán de distintas maneras en situaciones imaginarias carentes de sustento en la existencia real. De este modo, el autor, sujeto de la enunciación, según la convención del género proemial, dialoga, cede la palabra o le asigna algún determinado papel a un supuesto interlocutor, presente o aludido, por lo que, al entrar en relación con dicha figura ficticia, el propio autor se ficcionaliza. No se trata, pues, en sentido estricto, ni de Miguel de Cervantes ni de sus amigos en el mundo. El amigo es resultado de la refracción del autor que, por estrategia, o bien deposita en esta figura determinados conceptos con el fin de evitar el enfrentamiento con sus posibles antagonistas, o bien, la responsabiliza de su defensa o de la expresión de halagos a su persona y / o a su obra. En este caso, con el recurso del amigo, el autor finge que la defensa o la alabanza vienen de fuera. Así, resuelve, inteligente y elegantemente, dichas funciones propias del género prologal, evitando caer en los riesgos de la autoalabanza o de la falsa modestia.9Por su parte, los enemigos, aunque responden a un referente identificable en el mundo, en algunos de los preliminares no son una presencia inmediatamente reconocible ni serán caracterizados como personajes. En este caso, el enemigo estará representado por un conjunto de ideas o prácticas literarias con las cuales el autor o el amigo debaten; su persona quedará desdibujada; estará desprovisto de sus propias señas de identidad; será sustraído de su realidad concreta. No obstante, esas presencias apuntarán a un sentido cifrado, potencialmente discernible por los lectores. Además, el hecho de ser el ejercicio literario de tales enemigos el blanco de la crítica, hará del prólogo un texto polémico y paródico en régimen irónico. En otros casos, los enemigos sí están construidos como personajes, aunque su identidad histórica se mantiene semioculta.Así, pues, los prólogos de que nos ocuparemos se estructuran a partir de ayudantes y oponentes, los cuales desempeñan diversos papeles y tienen como función fundamental la persuasión del lector –y, por extensión, la del público- a favor del autor, su obra y sus ideas, y en contra de las de sus enemigos, a pesar de que, en ocasiones, la ironía crítica alcanza también al propio autor.
3. El más importante tema puesto a discusión en el Prólogo a El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605)10 es la pertinencia del uso de ciertas prácticas proemiales. Ello lo convierte, según la clasificación de Alberto Porqueras Mayo, en un prólogo preceptivo.11 En relación con las operaciones de la Retórica clásica, dicho asunto formaría parte de la Inventio (invenire quid dicas; encontrar qué decir).12 Es, según la visión actual de Roland Barthes, “lo que está prometido[,] destinado al sentido, constituido desde el comienzo en material de significación”. La estructuración del material correspondería a la Dispositio (inventa disponere; ordenar lo que se ha encontrado), así como a la Elocutio (ornare verbis; agregar el adorno de las palabras, de las figuras). Esto para Barthes sería “la forma que va a buscar el sentido para cumplirlo.”13 Y la fortuna en el hallazgo de las formas para esos materiales vendrá a ser el resultado de la interacción –diría yo, la perpetua tensión- entre significante y significado -res/verba de Quintiliano- a la que se enfrenta el creador en su intento de significación artística, de conseguir ciertos efectos en el lector: conmoverlo, persuadirlo, desconcertarlo... Con ese propósito, en la operación correspondiente a la Elocutio, en este Prólogo, Cervantes construye un colaborador ficticio, el amigo discreto y bien entendido. De esta invención depende la originalidad y complejidad asombrosas de dicha pieza: su dialogismo, su tono lúdico, su equivocidad intencional, la parodia irreverente, la ficción de la autoría... Es claro que en la del amigo nos encontramos con una figura que rebasa los alcances léxico-semánticos de la metáfora; por su riqueza, funciona aquí más como metalogismo o figura de pensamiento.Como ha sido señalado por Mario Socrate,14 la organización del Prólogo de 1605 corresponde a la división retórica clásica del discurso, o sea, la Dispositio, compuesta por exordium, narratio, argumentatio (con confutatio), epilogus o conclusio. Cervantes, quien se dirige en primera persona al lector, se hace cargo de todas las partes, excepto de la argumentatio -la más extensa y con mayor intención irónica de todas-, que será cubierta por el amigo en interlocución con el autor. El Prólogo tendrá, entonces, una estructura dialógica, que dependerá de las distintas perspectivas que sobre la materia sostienen los interlocutores. Con este procedimiento, el autor implícito puede presentar de manera irónica y polémica el asunto de las prácticas humanistas desgastadas cultivadas por ciertos autores en determinados ornatos. El amigo se hará cargo de la crítica extrema, burlesca, de tales ejercicios literarios. Ello supone, implícitamente, un enemigo, el cual ha sido identificado con Lope de Vega. Es así que, en terrenos estrictamente literarios, sin mencionarlo abiertamente y sin comprometerse de forma directa, sino por medio del amigo, Cervantes
plantea una crítica demoledora a los usos ornamentales –prólogos y poemas laudatorios- de su antagonista.
4. En el exordium del Prólogo a las Novelas ejemplares (1613) –en parte, prólogo noticioso-, el autor alude a un amigo supuestamente culpable de que -según dice- no le hubiera ido “tan bien con el que puse en mi Don Quijote”. ¿La culpa será del amigo “gracioso y bien entendido” de tal Prólogo, quien, por sus excesos críticos provocó esa mala recepción? Y aquellos a quienes no gustó, ¿serán Lope y sus partidarios? Probablemente. El texto se abre a las conjeturas; es intencionalmente ambiguo. Si ese amigo, el interlocutor de Cervantes en 1605, tomó la palabra, aquí guardará silencio para asir el buril con el fin de -según dice el prologuista- “grabarme y esculpirme en la primera hoja de este libro [...]”. Sería, pues este amigo, un presunto aliado suyo, quien se ocuparía de hacerle un retrato con el propósito, según el uso, de honrar al autor. Sin embargo, en vez de obra plástica, en la página queda impresa una descripción literaria del retrato inexistente, escrita por el propio Cervantes. Ello delata la naturaleza virtual del amigo, así como de su grabado. Además de que cierta ironía revestida de realismo va salpicando la descripción y el retrato resulta poco halagüeño, Cervantes lo remata con una denuncia de la falsedad y de la intención de auto homenaje implícita en este tipo de cumplidos. Así, queda escamoteada la petitio benevolentiae característica del exordium y del género prologal, misión presumiblemente asignada al fingido grabado hecho por el amigo, a la vez que, de nuevo, se critica una práctica atribuida a Lope, ya que, como se sabe, algunos de los sonetos laudatorios aparecidos en sus publicaciones son compuestos por él mismo aunque firmados por su amante iletrada Camila Lucinda,15 hecho similar al de atribuir un falso retrato a un pintor inexistente.16
5. En el Prólogo a la Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615),17 la figura del enemigo tiene una gran relevancia y se le menciona abiertamente desde el principio. Se trata del “autor del segundo Don Quijote”, el apócrifo. En esta ocasión, el papel del amigo le será asignado al lector, a quien el autor, desde el exordio, convierte en un interlocutor al que le confía los agravios infligidos por ese enemigo en el Prólogo del falso Quijote; le demanda complicidad en su contra y, en la narratio, asegura el pacto dirigiéndose a él como “lector amigo”. De manera distinta que en el Prólogo de 1605, aquí el enemigo adquiere las características de un personaje, al que, sin embargo, el autor, intencionalmente, deja en el anonimato con el fin de acentuar el encubrimiento que aquél hizo de su identidad cuando publicó bajo seudónimo la continuación de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.
En el exordio, el autor le repite al lector los insultos que el enemigo profirió en su contra en el Prólogo al Quijote apócrifo con el propósito, por un lado, de caracterizarlo y denunciarlo y, por otro, de hacer una defensa de sí mismo en respuesta a esos agravios. Así, esta parte del Prólogo de 1615 cumple a la vez como captatio benevolentiae y como descalificación del oponente. Sin embargo, a pesar de que el autor se niega a devolverle al enemigo las ofensas, pronuncia varias al atribuirle al lector, en un acto de preterición, un supuesto deseo de venganza: “Quisieras tú que lo diera del asno, del mentecato y del atrevido; pero no me pasa por el pensamiento [...]” Con este juego, el autor pretende ampararse en una imagen virtuosa de sí mismo.
Además del enemigo, el autor alude a otro personaje, de quien da ciertas señas que lo identifican con Lope de Vega –ser sacerdote y familiar del Santo Oficio-, aunque también de él calla su nombre. No obstante la pública enemistad entre los dos escritores, el autor del Prólogo de 1615 se expresa elogiosamente de su rival, asegurando que “del tal adoro el ingenio, admiro las obras y la ocupación continua y virtuosa.” Ello con el fin, entre otros, de negar la acusación de “invidioso” del trabajo del Fénix hecha por el enemigo. Además, tratándose de Cervantes con respecto a Lope, siempre asalta la duda de una carga irónica en sus elogios. El uso del silencio por parte del autor en relación con los nombres de Avellaneda y de Lope de Vega, supuestos cómplices en la publicación de la Segunda parte apócrifa, salda las cuentas a favor de Cervantes, puesto que al decir los pecados y no los pecadores, evita una acusación directa, además de que, con elegancia, elogia al Fénix y, a la vez, deja oculta su identidad y la del defraudador.
En la narratio, el autor, nuevamente con la decisión de eludir la responsabilidad de las ofensas al enemigo, le solicita al “lector amigo” que “Si por ventura llegares a conocerle”, le comunique que él no se siente agraviado, que conoce las tentaciones del demonio y que le cuente un par de cuentos que, a manera de apólogo, contienen una moraleja por medio de la cual se denuncian los actos del enemigo. Así, en uno, se sugiere la comparación del impostor con un loco y de su libro con el aire expelido por un perro inflado artificialmente. Y en el otro, de nuevo, se insinúa la identidad del enemigo con la de un loco que comete un error al golpear con una piedra a un podenco, perro de caza, que es defendido por su amo, los cuales pueden equipararse al libro falsificado y a su legítimo autor. De este modo, a lo largo de dos partes del presente Prólogo –el exordium y la narratio-, el autor transfiere al “lector amigo” el ajuste de cuentas con aquel que lo agravió con su impostura.
6. En el Prólogo a Los trabajos de Persiles y Segismunda (1617) la captatio benevolentiae no forma parte del exordium, según los cánones clásicos, sino de la narratio, con la cual inicia el texto. El autor relata la anécdota del encuentro que, en compañía de dos amigos, tuvo con un estudiante en el camino de Esquivias a la capital del reino. En esta ocasión, las alabanzas son encomendadas a dicho estudiante, supuestamente admirador de Cervantes, quien desempeñará ese papel asignado en otros casos al amigo –uno de los cuales tendrá aquí la única función de informar al estudiante de la identidad de Miguel de Cervantes-. La escena del encuentro está construida a partir de una serie de incidentes cómicos, a la vez que la caracterización del estudiante es la de un personaje chusco. No sólo su prestigio es incierto, pues se desconoce si proviene de una universidad con reputación o de las llamadas silvestres,18 sino que su vestimenta es defectuosa y su comportamiento, ridículo. Por ello, los halagos
de que hace objeto a Cervantes
–“-¡Sí, sí; éste es el manco sano, el famoso todo, el escritor alegre, y, finalmente, el regocijo de las Musas!”-, además de hiperbólicos, resultan equívocos, pues no dejan de ser un testimonio de la fama alcanzada por el escritor –quien, en su turno, rechaza los encomios-, aunque pronunciados en una situación poco decorosa y por un personaje falto de seriedad. Todo ello, una vez más, dota a la captatio benevolentiae, en particular, y al Prólogo, en general, de una fuerte carga irónica.
En este Prólogo, el último escrito por Cervantes, se le adjudican al estudiante funciones nuevas, distintas de las cumplidas con anterioridad por el amigo: la de charlar sobre la enfermedad del escritor, la de desahuciarlo diagnosticándole hidropesía, la de posibilitar que éste anunciara su próximo fallecimiento y se despidiera de sus
amigos –los verdaderos- con las famosas palabras: “Adiós, gracias; adiós, donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida!”
Asimismo, en esta ocasión, la importancia de sus enemigos desaparece ante
la acometida de estos otros imbatibles.
María Stoopen
miércoles, 13 de agosto de 2008
Primeras lecturas
-Juan Bautista Avalle Arce "Introducción" [La parte dedicada al "Prólogo"] en Miguel de Cervantes, Novelas ejemplares Madrid: Castalia, 1992.
viernes, 8 de agosto de 2008
Programa de lecturas y temas del seminario de -Novelas ejemplares- y Bibliografía
1er semestre
Temas:
· Prólogo
Lecturas:
-Miguel de Cervantes. “Prólogo” a las Novelas ejemplares.
-Introducción de Juan Bautista Avalle Arce a las Novelas ejemplares. Editorial Castalia, T. I.
-Juan Ignacio Ferreras. La novela en el siglo XVI. Madrid, Editorial Taurus, 1987.
· La gitanilla
· La española Inglesa
· El amante liberal
2º semestre
Lecturas:
- Rinconete y cortadillo
- Licenciado Vidriera
- El Celoso extremeño
- El Casamiento engañoso y El coloquio de los perros
El programa del seminario “Novelas ejemplares” se divide en dos semestres. Hemos tomado como principal criterio la naturaleza crítica y estructural de las novelas. En el primer semestre se verá el “Prólogo” escrito por Cervantes, el cual ofrecerá las pautas teóricas e interpretativas para el resto de los textos. Asimismo, en el primer semestre se verán tres novelas que obedecen más a una construcción renacentista y normativa de la “novelística” de los siglos de oro. Para ello, atenderemos el proceso por el que pasó el género a partir del siglo XVI, así como los distintos tipos de “novelas” que se produjeron antes de la publicación de las Ejemplares. El segundo semestre girará en torno a las novelas inscritas en el horizonte barroco, crítico y realista. Es decir, el seminario se orientará a una visión de conjunto de las Novelas ejemplares que irá del Cervantes más normativo, renacentista y hasta ortodoxo, hasta llegar a los ejemplos más barrocos y experimentales. Así, el seminario tomará como punto de arranque pautas interpretativas y teóricas del horizonte renacentista y barroco. Después se ocupará de los ejemplos más paradigmáticos y sistemáticos para llegar a los ejemplares experimentales y críticos de la colección.
Bibiografía
AA. VV. “Novelas ejemplares”, en Giuseppe Grilli (ed.). Actas del II Congreso Internacional de Cervantistas, Annali. Sezione Romanza, 1995, pp. 549-622.
AA. VV. “Novelas ejemplares”, en Antonio Bernat Vistarini (ed.). Actas del III Congreso Internacional de Cervantistas, Palma: Universitat de les Isles Baleares, 1998, pp. 430-503.
AA. VV. “Novelas ejemplares”, en Antonio Bernat Vistarini (ed.). Actas del IV Congreso Internacional de Cervantistas, vol. II, Palma: Universitat de les Isles Baleares, 2001, pp. 773-850.
ALBORG, Juan Luis. Historia de la literatura española. I Edad Media y Renacimiento, Madrid: Gredos, 1970.
ADAMS, N. B. y John Keller. Breve panorama de la literatura española, trad. Antonio Llorente M., Madrid: Castalia, 1968.
ALCÁZAR ORTEGA, Mercedes, “Palabra, memoria y aspiración literaria en La española inglesa”, en Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America, 15.1, 1995, www.h-net.msu.edu/~cervantes/csa/artics95/alcazar.pdf
ALCINA ROVIRA, J. F. et al. Historia de la literatura española, vol. I Desde los orígenes al siglo XVII, trad. José Luis Aja et al., Madrid: Cátedra, 1990.
AMEZÚA Y MAYO. Cervantes creador de la novela corta española, 2 vols., Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1956-1958.
ANCESCHI, Luciano. La idea del Barroco. Estudios sobre un problema estético, trad. Rosalía Torrent, Madrid: Tecnos, 1991, (Colección Metrópolis).
ARISTÓTELES. Poética, versión de Juan David García Vaca, 2ª. ed., México: UNAM, 2000.
ATKINS, WILLIAM C. “Cervantes, el Pinciano, and the Novelas ejemplares”, Hispanic Review, 16, (1948), pp. 189-208.
AVALLE-ARCE, Juan Bautista de. La novela pastoril española, 2ª. ed., Madrid, 1974.
------ Nuevos deslindes cervantinos, Barcelona: Ariel, 1975.
------ Prólogo a La gitanilla, tomado de Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America, 1.1-2, 1981. Consultado en
------ Enciclopedia cervantina, 2ª. ed., Guanajuato: Universidad de Guanajuato /Centro de Estudios Cervantinos, 1997.
------ Nuevos deslindes cervantinos, Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2002. http://www.cervantesvirtual.com/servlet/ SirveObras/ 05819409730236187521157/index.htm
BALBIN N. DE PRADO, Rafael. La renovación poética del barroco, Madrid: Anaya, 1991, (Biblioteca Básica de Literatura).
BARRENECHEA, Ana María. “La ilustre fregona como ejemplo de la estructura novelesca cervantina”, Filología 7 (1961), pp. 13-32.
BARTHES, Roland. Investigaciones retóricas I. La antigua retórica. Ayudamemoria, trad. del francés Beatriz Dorriots, Buenos Aires: Tiempo Nuevo, 1974, (Col. Comunicaciones), (1970).
BATAILLON, Marcel. “Cervantes y el matrimonio cristiano”, Varia lección de clásicos españoles, Madrid, 1964, pp. 238-255.
BATAILLON, Marcel. Erasmo y España, México, Fondo de Cultura Económica, 1996.
BLANCO AGUINAGA, Carlos et al. Historia de la literatura española (en lengua castellana), vol. I, Madrid: Castalia, 1986.
BELL, Audrey. "Cervantes and the Renaissance", Hispanic Review, 1934, pp. 87-101.
------ y Joaquín Casalduero. “Las Novelas ejemplares”, en López Estrada, Francisco, Francisco Rico (ed.). Historia y crítica de la literatura española, vol. 2: Siglos de Oro: Renacimiento, Barcelona: Crítica, 1980, pp. 631-639.
BERISTÁIN, Helena. Diccionario de retórica y poética, 8a. ed., México: Porrúa, 1997.
BLASCO, Javier. Cervantes raro inventor, Guanajuato: Universidad de Guanajuato, 1998.
BOBES NAVES, María del Carmen, La novela, Madrid: Síntesis, 1993, pp. 59-103.
Burke, Peter. El Renacimiento, Barcelona: Crítica, 1993, (1987).
CANAVAGGIO, Jean. "Alonso López Pinciano y la estética literaria de Cervantes en el Quijote", Anales cervantinos, 7, 1958, pp. 13-107.
CARILLA, Emilio. Manierismo y barroco en las literaturas hispánicas, Madrid: Gredos, 1983, (Biblioteca Románica Hispánica, II. Estudios y ensayos, 332).
CASALDUERO, Joaquín. Sentido y forma de las "Novelas ejemplares", 2ª ed. corregida, Madrid: Gredos, 1974 (Biblioteca Románica Hispánica).
CASTRO, Américo. “La ejemplaridad de las novelas cervantinas”, Nueva Revista de Filología Hispánica, 2 (1948), pp. 319-332.
------ Hacia Cervantes, 3a. ed., Madrid: Taurus, 1966.
------ El pensamiento de Cervantes, Anejo VI de la RFE, Madrid, 1925.
------ El pensamiento de Cervantes. Noguer, Barcelona, 1972.
------ El pensamiento de Cervantes, 2a. ed., Barcelona: Noguer, 1973.
------ Cervantes y los casticismos españoles, nota preliminar Paulino Garagorri, Madrid: Alianza/Alfaguara, 1974, (El Libro de Bolsillo, Sección: Literatura).
------ “El pensamiento de Cervantes”, en López Estrada, Francisco, Francisco Rico (ed.). Historia y crítica de la literatura española, vol. 2: Siglos de Oro: Renacimiento, Barcelona: Crítica, 1980, pp. 620-626.
CERVANTES, Miguel de. Novelas ejemplares, intr. Luis Ríus, 2 vols., México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1962, (Colección Nuestros Clásicos. Serie de Literatura).
------ Novelas ejemplares, ed. Harry Sieber, 2 vols., México: REI, 1988.
------ Novelas ejemplares, ed. Juan Bautista Avalle-Arce, 3 vols., Madrid: Castalia, 1992.
Cervantes. Cultura literaria. Catálogo de la exposición celebrada en la Biblioteca Nacional de Madrid con motivo del 450 aniversario del nacimiento de Cervantes, Alcalá de Henares: Centro de Estudios Cervantinos, 1997.
CLOSE, Anthony. Cervantes y la mentalidad cómica de su tiempo, Madrid: Centro de Estudios Cervantinos, 2006.
COBARRUVIAS, Sebastián de. Tesoro de la lengua castellana o española. Primer diccionario de la lengua, ed. Facsimilar, México: Turner, 1984.
DEFOURNEAUX, Marcelin. La vida cotidiana en España en el Siglo de Oro, trad. del francés Horacio A. Maniglia, Buenos Aires: Librairie Hachette, 1964.
DEL PASO, Fernando, “La verdad de la mentira en la literatura”, en La Jornada, núm. 457 (La Jornada Semanal), 7 de diciembre de 2003.
DIEZ RODRÍGUEZ, Miguel et al. Literatura española. Textos, crítica y relaciones, vol. I: Edad Media y Siglos de Oro, México: Alhambra, 1985.
EAGLETON, Terry. Una introducción a la teoría literaria, México: FCE, 1988, (1983).
ECO, Humberto. Los límites de la interpretación, trad. del italiano Helena Lozano, México: Lumen, 1992, (1990).
EL SAFFAR, Ruth. Novel to Romance: A Study of Cervantes’s Novelas ejemplares, Baltimore: The Johns Hopkins University Press, 1974.
FERRERAS, Juan Ignacio. La novela en el siglo XVI, Madrid: Taurus, 1987, (Historia Crítica de la Literatura Hispánica 6).
FORCIONE, Alban K. “Cervantes’s La Gitanilla as Erasmian Romance”, Cervantes and the Humanist Vision: A Study of Tour “Exemplary Novels, Princeton, 1982, pp. 93-223.
------ “El Licenciado Vidriera como fiósofo cínico” en Historia y Crítica de la Literatura Española. 2/1 Siglos de Oro: Renacimiento. Primer Suplemento. Francisco Rico Ed., Barcelona, Crítica, 1991; pp. 312-317.
FOUCAULT, Michel. ¿Qué es un autor?, trad. del francés Corina Iturbe, 2a. ed., México: Universidad Autónoma de Tlaxcala/La Letra Editores, 1990, (1969).
GARCÍA BERRIO, Antonio. Formación de la teoría literaria moderna II. Teoría poética del Siglo de oro, Murcia: Universidad de Murcia, 1980.
GILMAN, Stephen. La novela según Cervantes, México: FCE, 1993, (1989).
GARÍN, Eugenio, “De las ‘tinieblas’ a la ‘luz’: la conciencia de una revolución intelectual en Historia y crítica de la literatura española T. II Renacimiento. Ed. de Francisco Rico. Madrid, Crítica, 1980, pp. 28-34
GÓMEZ ESTRADA, Grissel. “El Coloquio de los perros: Una poética para sí misma” en Revista Casa del tiempo, México, Universidad Autónoma de México; pp. 55-62.
------ Los recursos formales de humor en las Novelas ejemplares de Cervantes. Tesis inédita. México: Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, 2003.
GONZÁLEZ, Aurelio. "De amor y matrimonio en la Europa medieval. Aproximaciones al amor cortés", en Concepción Company Company (ed.). Amor y cultura en la Edad Media, México: UNAM, 1991, pp. 29-42.
GÜNTERT, Georges. “La Gitanilla y la poética de Cervantes”, BRAE, LII, 1972, pp. 107-134.
------ Cervantes. Novelar el mundo desintegrado, Barcelona: Puvill Libros, 1993.
JONES, R. O. Historia de la literatura española, vol. 2: Siglo de Oro: prosa y poesía, 13ª. ed., Barcelona: Ariel, 1998.
KRISTELLER, Paul Oskar. El pensamiento renacentista y sus fuentes, trad. del inglés Federico Patán, México: FCE, 1982, (1979).
LÁZARO CARRETER, Fernando. “Imitación y originalidad en la poética renacentista” en Historia y crítica de la literatura española T. II Renacimiento. Ed. de Francisco Rico. Madrid, Crítica, 1980.
LÓPEZ ESTRADA, Francisco, Francisco Rico (ed.). Historia y crítica de la literatura española, vol. 2: Siglos de Oro: Renacimiento, Barcelona: Crítica, 1980.
------ Historia y crítica de la literatura española, vol. 2/1: Siglos de Oro: Renacimiento, Barcelona: Crítica, 1991.
LÓPEZ PINCIANO, Alonso. Philosophía antigua poética, ed. Alfredo Carballo Picazo, Madrid: CSIC, 1953.
LOWE, Jennifer. “A Note on Cervantes’ El amante liberal”, Romance Notes, XII, 1971, pp. 400-403.
LUCIANO DE SAMOSATA. Diálogos de los dioses, Diálogos de los muertos, Diálogos marinos y Diálogos de las cortesanas. Trad, introd., y notas de Juan Zaragoza Botella. Madrid, Alianza, 2005. (Clásicos de Grecia y Roma).
MARAVALL, José Antonio. “La época del Renacimiento” en Historia y crítica de la literatura española. T. II. Renacimiento. Barcelona, Crítica, 1980, pp. 44-53.
MENÉNDEZ, Verónica. El peregrino en su patria de Lope de Vega y las novelas de aventuras, Tesis inédita. México: Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, 2004.
MENÉNDEZ PELÁEZ, Jesús, Ignacio Arellano Ayuso et al. “Introducción a la literatura del siglo XVII, en Historia de la literatura española, t. II: Renacimiento y Barroco, León, España: Everest, 1993, pp. 330-347.
------ “La prosa en el siglo XVII”, en Historia de la literatura española, t. II: Renacimiento y Barroco, León, España: Everest, 1993, pp. 682-821.
MOUNIN, George. La literatura y sus tecnocracias, trad. del francés Jorge Aguilar Mora, México: FCE, 1983, (1978).
NELSON, William. Fact or Fiction, Boston: Harvard College, 1973.
NERLICH, Michael and Nicholas Spadaccini (ed.). Cervantes’s Exemplary Novels and the Adventure of Writing, Minneapolis: The Prisma Institute, 1989.
OLIVER, Antonio. “La filosofía cínica y El coloquio de los perros” en Anales cervantinos, III (1953), pp. 291-307.
OROZCO, Emilio. Manierismo y Barroco, 4ª. ed., Madrid: Cátedra, 1988, (Crítica y Estudios Literarios).
OROZCO DÍAZ, Emilio. Cervantes y la novela del Barroco. Del Quijote de 1605 al Persiles, ed., intr. y notas José Lara Garrido, Granada: Universidad de Granada, 1992.
ORTEGA Y GASSET, José, Meditaciones del Quijote, Madrid: Cátedra, 1984.
OSTERK, Ludovic, Dulcinea y otros ensayos cervantinos, México: Joan Boldo I. Climent, 1987.
------ La verdad sobre las novelas ejemplares, México: Gernika, 1985.
PARKER, A. A. "Una edad de oro. Dimensión del humanismo en España", en Denys Hay (dir.). La época del Renacimiento, México: Alianza Editorial/Labor, 1989.
PARODI, ALICIA. Las Ejemplares: una sola novela. La construcción alegórica de las Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes, Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires / Eudeba, 2002.
------ (coord.). Para leer a Cervantes II. Las Ejemplares, el Persiles, Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires / Eudeba, 2007.
PÉREZ, Joseph, La España de Cervantes, Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2002,
PORQUERAS MAYO, Alberto. La teoría poética en el Renacimiento y Manierismo españoles, Barcelona: Puvill Libros, 1986.
------ La teoría poética en el Manierismo y Barroco españoles, Barcelona: Puvill Libros, 1989.
RILEY, Edward C. La teoría de la novela en Cervantes, trad. del inglés Carlos Sahagún, Madrid: Taurus, 1989, (1964).
------ “Cervantes and the Cynics. El licenciado Vidriera and El Coloquio de los perros” en Bulletin of Hispanic Studies. Vol. LIII, Julio, Liverpool University Press, 1976; pp. 51-58.
RILEY, Edward C., “Tradición e innovación en la novelística cervantina” en Bulletin of the Cervantes Society of América. Vol. XVII. No. 1, 1997.
RUSSELL, P. E. (ed.). “Las modalidades del pensamiento y los gustos estéticos en la literatura del siglo XVII”, en Introducción a la cultura hispánica, t. II: Literatura, Barcelona: Crítica, 1982, pp. 155-159.
------ “La prosa después de Cervantes”, en Introducción a la cultura hispánica, t. II: Literatura, Barcelona: Crítica, 1982, pp. 175-182.
SHEPARD, Sanford. El Pinciano y las teorías literarias del Siglo de Oro, 2a. ed., Madrid: Gredos, 1970, (Biblioteca Románica Hispánica. II. Estudios y Ensayos).
SPITZER, Leo. Classical and Christian Ideas of World Harmony, Baltimore: The Johns Hopkins University Press, 1963.
SUBERCASEAUX, Bernardo, “Conciencia estética y novela moderna en una obra de Cervantes” en Neophilologus, Vol. LXI, No 1, 1977.
STAROBINSKI, Jean. La relación crítica. (Psicoanálisis y literatura), Madrid: Taurus, 1974, (Cuadernos para el diálogo), (1970).
STOOPEN, María. Los autores, el texto, los lectores en el Quijote de 1605, Pról. Margit Frenk, UNAM / Universidad de Guanajuato / Gobierno del Estado de Guanajuato, México, 2002.
------ “Los amigos y los enemigos de Cervantes”, ponencia presentada en el II Congreso Internacional de Retórica en México, UNAM, abril de 2003 (inédito).
URBINA, Eduardo. Anuario bibliográfico cervantino III (Edición especial), Alcalá de Henares: Centro de Estudios Cervantinos, 2000.
WEINBERG, Bernard. A History of Literary Criticism in the Italian Renaissance, Chicago-Londres: University of Chicago Press, 2 vols., 1961.
ZIMIC, Stanislav. Las Novelas ejemplares de Cervantes, Madrid: Siglo XXI, 1996.